
Deje de luchar contra el espejo empañado del baño
Todos hemos pasado por esto: salimos de una ducha caliente, listos para comenzar el día, y el espejo está completamente empañado. Al final, tenemos que limpiarlo con una toalla, lo que deja marcas por todas partes, o simplemente intentamos adivinar dónde está el delineador de ojos.
Los calentadores de espejos infrarrojos resuelven este problema. No solo calientan el aire, sino que también envían calor directamente al vidrio. Es muy rápido… prácticamente instantáneo. Pero la verdadera magia ocurre cuando dejamos de manejar el interruptor manual y permitimos que la casa haga el trabajo por nosotros.
Hacerlo “inteligente”
Para disfrutar de esta comodidad, basta con conectar un relé inteligente o un controlador IoT entre la fuente de alimentación y el calentador. La mayoría de estos calentadores utilizan corriente alternativa estándar, pero el módulo inteligente actúa como su “cerebro”. Recibe una señal sencilla, vía Wi-Fi o Zigbee, y le indica al calentador que se active.
Lo mejor es que podemos integrarlo en nuestra rutina matutina. Imagine que el espejo comienza a calentarse en cuanto se encienden las luces del dormitorio, o en el momento en que un sensor de movimiento detecta que entramos al baño. Para cuando hayamos terminado de lavarnos los dientes, el espejo ya estará completamente desempañado.
Mantener todo seguro
Dado que estos calentadores calientan directamente el vidrio, se calientan rápidamente. Para evitar que el espejo se dañe o que el pegamento que lo sujeta a la pared se deteriore, utilizamos termistores o controladores PID. En resumen, se trata de un mecanismo de seguridad integrado. Si el vidrio alcanza una temperatura determinada, el sistema reduce automáticamente la potencia. De esta manera, el espejo permanece caliente sin llegar a estar demasiado caliente.
Una advertencia sobre el cableado
Hay algo que hay que tener en cuenta: como estos calentadores pasan de fríos a calientes muy rápidamente, consumen mucha energía durante esos primeros segundos. Si tiene varios de estos espejos en la misma zona y todos se activan al mismo tiempo, podría provocarse un cortocircuito. Es una molestia. Asegúrese de que el tamaño de los cables y los interruptores puedan manejar ese aumento de consumo, así su “rutina matutina” no terminará en oscuridad.
Además, si tiene un concentrador de señales, puede programar todo. Puede ajustar el calentamiento cinco minutos antes de que suena la alarma. Así, cuando entre al baño, el espejo ya estará completamente desempañado, incluso antes de que toque el mango de la ducha.