
Dejen de permitir que el frío arruine sus ganancias en invierno
Seamos sinceros: nadie quiere cenar bajo el viento. Cuando la temperatura baja, esas mesas al aire libre, por las cuales pagaron mucho dinero, simplemente quedan vacías. Es un desperdicio enorme de espacio y una gran pérdida económica desde noviembre hasta marzo.
Resolvemos este problema con calentadores de onda corta infrarroja.
Aquí está el secreto: dejen de intentar calentar el aire. El aire se dispersa en cuanto sopla el viento. En cambio, los calentadores infrarrojos envían calor directamente a los clientes y a sus sillas. Es como sentarse bajo la luz del sol en un día soleado. Se siente cálido y acogedor, incluso cuando hay viento alrededor del área donde se encuentran las mesas.
Por qué esto realmente le genera dinero
Es simple. Si los clientes se sienten cómodos desde el momento en que se sientan, se relajan. Se quedan más tiempo y piden bebidas o postres adicionales. Al crear estas “zonas cálidas” alrededor de las mesas, no solo combaten el frío, sino que también aumentan su capacidad para recibir clientes durante el invierno. Más personas sentadas significa más dinero en bancos.
Detalles sobre la instalación
No basta con colocarlos al azar. Tenemos en cuenta cuán altos son los techos y cuán fuerte es el viento en ese lugar. Utilizamos emisores de onda corta infrarroja porque funcionan de inmediato. No hay necesidad de esperar a que el dispositivo se caliente mientras los clientes tiemblan de frío.
Un consejo: estos dispositivos consumen mucha energía. Si instala diez unidades de 2000 W cada una, no puede conectarlas directamente a un tomacorriente normal. Necesitará un circuito dedicado. Créame, no quiere que los disyuntores se apaguen justo en medio de una noche de viernes llena de clientes.
Algunas cosas a tener en cuenta
El calor infrarrojo es direccional. Es como un haz de calor, no como una manta. Si un cliente se mueve unos seis centímetros hacia la izquierda, podría encontrarse en un lugar frío. Por eso nos preocupamos tanto por la ubicación de los dispositivos. Nos aseguramos de que el calor llegue directamente a sus hombros y cabeza, que es donde lo sienten más.
Además, estos dispositivos se calientan mucho. Para mantener a todos seguros, los montamos a al menos 2.5 metros de altura o añadimos protectores.
Si coloca los dispositivos en el lugar adecuado, sus clientes estarán felices de permanecer afuera todo el invierno.